Empezamos porque vimos un problema real
En 2017, Eloia Marti estaba asesorando a un franquiciado
en Barcelona que tenía tres locales rentables pero no entendía por qué su cuenta
bancaria siempre estaba al límite. Los números decían una cosa, la realidad otra.
Resulta que su contador anterior solo le daba hojas de
balance trimestrales. Nada sobre flujo de caja semanal, nada sobre timing de pagos a
proveedores, nada sobre cómo los cánones de franquicia impactaban su liquidez
mensual.
Pasamos cuatro meses reconstruyendo su sistema
financiero desde cero. Para finales de 2018, había abierto su cuarto local con
financiación propia. Ahí nos dimos cuenta: había docenas de franquiciados con el mismo
problema. Y así nació xylenovaryva.